Hacer humus es un proceso largo, a ratos desagradable y definitivamente más complicado de lo que yo creía al principio, pero es tan gratificante que no imagino mi vida sin él. Confieso que a veces lo dejo olvidado algunas semanas y sufro las consecuencias, pero en esta época del año la cosa se cuida solita.
Cuando nos vinimos a vivir acá elegí un rincón del jardín cerca de la cocina en el cual se construyó una caja (es decir se pusieron cuatro paredes) con tablas y sin fondo ni techo. La misma gente que hizo esto me trajo un balde lleno de basura dentro de la cual se movían jubilosos unos gusanitos rosados. Eran lombrices "californianas" o eisenia foetida, nativas de Europa pero hoy en día presentes en todo el mundo.
Este balde fue vaciado en la caja, en adelante "estación". Para seguir alimentando a estos bichitos hay que separar la basura que se genera en el hogars: en un contenedor los desechos cárnicos, plásticos y metálicos (que se los lleva el camión de la basura). En otro, cáscaras de huevos, de frutas y vegetales, desechos de comida no cárnicos, café de máquina ya usado, bolsas de té y papel de todo tipo. Este último contenedor se vacía periódicamente en la estación donde están los gusanos y hay que preocuparse de que haya humedad (para que se produzca la descomposición), que llegue luz indirecta y que los gusanos estén protegidos de los pájaros. Poner una malla encima de la estación no es mala idea. De hecho es necesario. Mucha gente me ha preguntado asustada si los gusanos se salen de la estación: la respuesta es un rotundo no, a menos que la estación esté anegada. A ellos les gusta su medio húmedo y con materia descompuesta. Tampoco se les ve si uno se asoma: huyen de la luz directa y de predadores aéreos. Por lo que la estación no representa riesgo para los niños, pues lo único que verán será basura de la no entretenida.
En el mercado venden las llamadas "composteras", que no son otra cosa que contenedores generalmente plásticos donde se echa la basura orgánica y ésta se convierte -gracias a la descomposición y procesamiento por parte de los microorganismos presentes en la tierra con determinada temperatura y humedad-, en un buen abono llamado compost. Cuando al proceso se agregan lombrices rojas para que digieran el compost se obtiene humus, que es muy superior como abono y tarda menos tiempo en estar listo. Al final del día uno elige qué proceso prefiere, ya que el producto final es parecido. Ahora, si la aversión a las lombrices es extrema, se puede optar por la compostera, a pesar de que entiendo que muchas de ellas tampoco tienen fondo, por lo que permiten la entrada de lombrices, que en este caso serán las comunes de tierra, que no producen humus.
Eisenia foetida (que de fétida no tiene nada salvo cuando se siente atacada, en cuyo caso expele un fuerte y desagradable olor)
A la estación no hay que agregarle tierra; sólo basura orgánica y agua. La tierra que se irá formando, de color oscuro y leve olor vegetal, es simplemente la caca de los gusanos y eso es el humus.
En la pala, humus húmedo y sin colar; en el macetero, tierra. Se aprecia una leve diferencia de color: el humus es más oscuro
La primera "cosecha" tarda unos seis a ocho meses y desde entonces, podrá ser cada dos meses si la provisión de basura es constante y se mantiene siempre húmeda la basura. Cuando no se humedece la estación los gusanos se mueren y la basura podrida genera mal olor, que atrae moscas, mosquitos e incluso abejas y avispas (razón por la cual nunca se incluyen desechos cárnicos). Cuando la población aérea de la estación aumenta, simplemente se recomienda echar en ésta más papel, que se descompone rápidamente y no genera olores atractivos para bichos que no sean los gusanos (aunque sí llegarán a la estación muchos otros como ciempiés, hormigas si hay exceso de restos de frutas, etc.).
Un par de veces a la semana hay que remover todo un poco para que se oxigene y siga descomponiéndose; hay que hacerlo con cuidado para no romper a los gusanos. Yo lo hago con un palo, porque las palas son más implacables y merman a la población.
El proceso de cosecha implica sectorizar dónde uno echa la basura para que los gusanos vayan hacia allá y dejen el humus listo solo. Este humus se deja secar un par de días (o sea sólo se riega donde hay basura), luego se cuela (yo uso un colador de los que se utilizan en las construcciones para los áridos) y está listo para ser esparcido sobre el pasto, en la tierra de los macizos del jardín o en las macetas que haya. Es un excelente fertilizante y enriquecedor de la tierra.
A la estación se pueden echar también los desechos que quedan de hacer el jardín: pasto cortado, ramas y hojas y flores secas. La clave está en que todo se seque al sol con anterioridad, pues si se echa "fresco" o verde y se le agrega humedad, es el medio ideal para babosas y caracoles y nadie quiere lidiar con ellos, ¿no?
Cuando se tiene una huerta y se utiliza el humus para devolver los nutrientes a la tierra, el ciclo se completa. Porque una vez cosechados los vegetales, habrá partes de éstos que se desecharán y esos restos irán a...la estación de humus.
No está de más decir que el humus se vende: tres kilos tienen un precio aproximado de $ 5.000.- (USD 10). No es mal negocio tratándose de basura. El único detalle es que los viveros y proveedores de plantas que venden este material en general le hacen un análisis químico para evaluar el contenido de minerales, nutrientes y elementos tóxicos.
A mis lectoras sureñas: ¡hay despacho de lombrices a provincia! Infórmense en las páginas que cito.
Fotografía eisenia foetida: Humus de Chile
Cuando nos vinimos a vivir acá elegí un rincón del jardín cerca de la cocina en el cual se construyó una caja (es decir se pusieron cuatro paredes) con tablas y sin fondo ni techo. La misma gente que hizo esto me trajo un balde lleno de basura dentro de la cual se movían jubilosos unos gusanitos rosados. Eran lombrices "californianas" o eisenia foetida, nativas de Europa pero hoy en día presentes en todo el mundo.
Este balde fue vaciado en la caja, en adelante "estación". Para seguir alimentando a estos bichitos hay que separar la basura que se genera en el hogars: en un contenedor los desechos cárnicos, plásticos y metálicos (que se los lleva el camión de la basura). En otro, cáscaras de huevos, de frutas y vegetales, desechos de comida no cárnicos, café de máquina ya usado, bolsas de té y papel de todo tipo. Este último contenedor se vacía periódicamente en la estación donde están los gusanos y hay que preocuparse de que haya humedad (para que se produzca la descomposición), que llegue luz indirecta y que los gusanos estén protegidos de los pájaros. Poner una malla encima de la estación no es mala idea. De hecho es necesario. Mucha gente me ha preguntado asustada si los gusanos se salen de la estación: la respuesta es un rotundo no, a menos que la estación esté anegada. A ellos les gusta su medio húmedo y con materia descompuesta. Tampoco se les ve si uno se asoma: huyen de la luz directa y de predadores aéreos. Por lo que la estación no representa riesgo para los niños, pues lo único que verán será basura de la no entretenida.
En el mercado venden las llamadas "composteras", que no son otra cosa que contenedores generalmente plásticos donde se echa la basura orgánica y ésta se convierte -gracias a la descomposición y procesamiento por parte de los microorganismos presentes en la tierra con determinada temperatura y humedad-, en un buen abono llamado compost. Cuando al proceso se agregan lombrices rojas para que digieran el compost se obtiene humus, que es muy superior como abono y tarda menos tiempo en estar listo. Al final del día uno elige qué proceso prefiere, ya que el producto final es parecido. Ahora, si la aversión a las lombrices es extrema, se puede optar por la compostera, a pesar de que entiendo que muchas de ellas tampoco tienen fondo, por lo que permiten la entrada de lombrices, que en este caso serán las comunes de tierra, que no producen humus.
A la estación no hay que agregarle tierra; sólo basura orgánica y agua. La tierra que se irá formando, de color oscuro y leve olor vegetal, es simplemente la caca de los gusanos y eso es el humus.
En la pala, humus húmedo y sin colar; en el macetero, tierra. Se aprecia una leve diferencia de color: el humus es más oscuroLa primera "cosecha" tarda unos seis a ocho meses y desde entonces, podrá ser cada dos meses si la provisión de basura es constante y se mantiene siempre húmeda la basura. Cuando no se humedece la estación los gusanos se mueren y la basura podrida genera mal olor, que atrae moscas, mosquitos e incluso abejas y avispas (razón por la cual nunca se incluyen desechos cárnicos). Cuando la población aérea de la estación aumenta, simplemente se recomienda echar en ésta más papel, que se descompone rápidamente y no genera olores atractivos para bichos que no sean los gusanos (aunque sí llegarán a la estación muchos otros como ciempiés, hormigas si hay exceso de restos de frutas, etc.).
Un par de veces a la semana hay que remover todo un poco para que se oxigene y siga descomponiéndose; hay que hacerlo con cuidado para no romper a los gusanos. Yo lo hago con un palo, porque las palas son más implacables y merman a la población.
El proceso de cosecha implica sectorizar dónde uno echa la basura para que los gusanos vayan hacia allá y dejen el humus listo solo. Este humus se deja secar un par de días (o sea sólo se riega donde hay basura), luego se cuela (yo uso un colador de los que se utilizan en las construcciones para los áridos) y está listo para ser esparcido sobre el pasto, en la tierra de los macizos del jardín o en las macetas que haya. Es un excelente fertilizante y enriquecedor de la tierra.
A la estación se pueden echar también los desechos que quedan de hacer el jardín: pasto cortado, ramas y hojas y flores secas. La clave está en que todo se seque al sol con anterioridad, pues si se echa "fresco" o verde y se le agrega humedad, es el medio ideal para babosas y caracoles y nadie quiere lidiar con ellos, ¿no?
Cuando se tiene una huerta y se utiliza el humus para devolver los nutrientes a la tierra, el ciclo se completa. Porque una vez cosechados los vegetales, habrá partes de éstos que se desecharán y esos restos irán a...la estación de humus.
No está de más decir que el humus se vende: tres kilos tienen un precio aproximado de $ 5.000.- (USD 10). No es mal negocio tratándose de basura. El único detalle es que los viveros y proveedores de plantas que venden este material en general le hacen un análisis químico para evaluar el contenido de minerales, nutrientes y elementos tóxicos.
A mis lectoras sureñas: ¡hay despacho de lombrices a provincia! Infórmense en las páginas que cito.
Fotografía eisenia foetida: Humus de Chile
5 comentarios:
Tengo como ochentacuarentamil preguntas, pero ahora tengo que ir a hacer el puré... Vuelvo!
Aquí voy:
1. ¿Qué hay de los ratones? tengo que reconocer públicamente que después del terremoto tengo ratones, después de un "incidente" hace dos semanas no he tenido más "molestias", pero encuentro un poco iluso pensar que ya no existen por completo.
2. ¿Qué pasa con el aceite? Un resto de ensalada aliñada con aceite puede ir a parar a la estación?
3. ¿Puede echar la caca de mi perro en la estación? ¿Tú lo haces?
No eran tantas preguntas tampoco.
Me encantaría ver tu colador para saber qué rejilla comprar para fabricarme uno, en caso de decidirme obviamente.
Este post es de lo mejor que he leído... Excelente, te felicito Flo.
Maco: ¡Gracias por tus comentarios y opinión!
1. No sé si a los ratones les atrae la basura no cárnica. No he tenido rastro de ellos a pesar de que vivo cerca de...un curso de agua, digamos.
2. No hay problema alguno con el aceite, se puede echar incluso la que se usó para freir (pero ya fría, obvio) en la estación.
3. Sí, se pueden echar cacas de todo tipo. Yo no lo hago porque lo supe cuando leí para este post, jajaja, pero a lo mejor ahora sí porque es la manera más higiénica de disponer de esos desechos (animales, aunque humanos también se puede, pero no me da el cuero).
Sacaré una foto más detallada de la reja, tiene que ser galvanizada para que soporte la humedad sin oxidarse y que no quepan los pájaros.
Perdón que meta la cuchara (llegué aquí por el blog de una amiga en común), pero el compost no debería tener aceites, ni comidas ya cocinadas (aunque sean verduras) porque demoran mucho tiempo en biodegradarse y atraen a los roedores. Más información aquí.
http://www.metrovancouver.org/about/publications/Publications/HeresTheDirt.pdf
En cuanto a la caca, sí se puede echar de animales herbívoros (conejos, por ejemplo); la de carnívoros (como perros y gatos) puede portar enfermedades y si bien puede compostarse, debe hacerse en un contenedor separado y no debe usarse como abono. En este link sale cómo hacerlo.
http://homepage.mac.com/cityfarmer/PhotoAlbum22.html
Saludos y suerte con la huerta.
Bienvenida Aurora!
Miré los links que me mandaste y efectivamente los elementos que mencionas son de degradación más lenta si hablamos de compost, pero no de humus, que cuenta con la rápida ayuda de los gusanos, que comen a un ritmo de verdad voraz. Supongo que esa misma rapidez impide que aparezcan olores atractivos para roedores.
¿Lo de las cacas incluirá perros que comen exclusivamente pellets, aunque éstos contengan carne? Yo por lo menos no me animé a echar cacas; estoy de lo más contenta con mi estación "limpia", jajaja.
Gracias por tus datos!
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